Celebra este 5 de enero más de tres décadas formando parte del desarrollo de un deporte que revolucionó la práctica del fútbol asociación, alejándolo de los grandes y cada vez más escasos campos de tierra o césped, para llevarlo a los barrios con reglas más libres, instalaciones más atractivas y superficies sintéticas, donde la competencia siempre estaría viva.
Todo comenzó a finales de la década de los ochenta y principios de los noventa, cuando, tras meses de dar forma a un sueño, finalmente la noche del 5 de enero de 1995, y luego de la bendición celestial, la ocarina del árbitro central marcó el inicio del rodar del balón sobre la superficie sintética. Un recorrido que continúa hasta este 2026, sin haberse detenido un solo día.
Así lo recordó con entusiasmo Gerardo Guerra Lozano, al encabezar las celebraciones por el 31 aniversario de la entonces Liga de Fútbol Rápido San Nicolás, hoy consolidada como Liga CasaBella, considerada “La Catedral” del fútbol rápido y del fútbol 7 en México.
Durante estas más de tres décadas, cientos de miles de minutos cronometrados, miles de partidos y profundas transformaciones han sido testigos del crecimiento de estas instalaciones, que nacieron a las afueras del municipio nicolaíta y hoy se encuentran inmersas en un importante desarrollo urbano e industrial. Día a día, niños, jóvenes y adultos, mujeres y hombres, disfrutan de sus disciplinas favoritas: el fútbol rápido y el fútbol 7.
“Hemos marcado la pauta en el desarrollo de estas disciplinas, desde lograr que jugadores del fútbol soccer —que dominaba el país tras dos Copas del Mundo— voltearan la mirada hacia un nuevo formato, con reglas más sencillas, competencias más intensas, instalaciones modernas y, sobre todo, con la integración familiar como pilar fundamental de nuestro trabajo”, manifestó Guerra Lozano.
La historia de la profesionalización del fútbol rápido a nivel nacional e internacional, cuyo origen se remonta al sintético nicolaíta en los años noventa y que tuvo un resurgimiento en el nuevo milenio, forma parte esencial del legado de la Liga CasaBella dentro de la comunidad deportiva nacional.
“Nos ha tocado ser pioneros en muchos aspectos del desarrollo del fútbol rápido y del fútbol 7: desde el diseño de instalaciones confortables, la práctica diurna y nocturna sin importar las condiciones climáticas, hasta la aplicación de tecnología de vanguardia que permite seguir la actividad desde la cancha hasta el hogar, el trabajo o cualquier lugar de reunión, incluso con la posibilidad de reproducirla posteriormente en el horario deseado”, enfatizó el presidente de la Liga CasaBella.
Hoy, tras 31 años de historia, la organización líder del fútbol rápido y fútbol 7 enfrenta el reto de seguir innovando y dejando huella, para que quienes vengan detrás puedan tomar su camino como modelo de crecimiento.
“El reto es muy grande, pero la experiencia es mayor. Por eso la estamos conjugando para seguir siendo, simplemente, La Catedral del fútbol rápido y fútbol 7 de México”, concluyó Gerardo Guerra Lozano.







