A 48 años de su hazaña universitaria, los Vaqueros campeones de 1977 fueron homenajeados por Prepa 2 y SAFANAL en un emotivo reconocimiento
Por: Raúl E. Guevara Ortiz/Prensa Prepa 2.- En medio de un ambiente de nostalgia, donde los recuerdos llegaban a raudales a la mente de los asistentes, la Preparatoria N° 2 y el Salón de la Fama Nacional de Fútbol Americano (SAFANAL), realizaron el pasado sábado 11 de octubre la entrega de reconocimientos a los integrantes del equipo Vaqueros, campeón de la Liga Intra- Universitaria de 1977.
Saludos, abrazos, y hasta lagrimas rodaron en el recito de la Sala de Usos Múltiples de la legendaria institución de la colonia Obispado, cuando arribaban de cada uno de los integrantes del equipo, quienes de pronto se topaba con algunos de sus compañeros de mil batallas vividas en los emparrillados terrosos de aquella época.
Jugadores como Fernando Garza (QEPD), José Garza Fox. Carlos García De León, Álvaro Guillen, Armando Vera (Coach), Jesús Cantú Narváez, Luis Cipriano García, Eduardo Delgado, César González Tijerina, Hugo Pruneda, Francisco González.
Además de Eduardo Ramos, Elías Lozano Martínez, Carlos Vela Martínez, Eduardo Buenrostro, Jaime Manrique, Gabriel Suez, Alfredo Suez, Óscar Cortés Torres, J. Carlos Villarreal, René Benavides, Jorge González, Enrique Salinas, Fidel Mercado (QEPD) y Manuel Ventosa entre otros fueron algunos de los homenajeados en vida o post mortem durante el evento.
Correspondió a Juan Castillejos, Presidente del SAFANAL, dar la bienvenida al evento, además de hacer entrega al M.E.S. Óscar Cortés Torres, Director de la Preparatoria N°2 del reconocimiento “Guerrero Azteca” “Guerrero Azteca”, por su incansable apoyo al fútbol americano universitario, en una de las instituciones que es el semillero de los equipos representativos de la UANL.
Momento cumbre de la reunión se vivió, cuando en su mensaje Óscar Cortés Torres en su calidad de anfitrión, solicitó un minuto de aplausos por aquellos “Vaqueros Caídos” con el paso de los años, en un gesto de fraternidad con los familiares que en su representación se hicieron presentes en la ceremonia.
Al final bajo un estruendoso Goooyyyaa, y la sentencia de fidelidad hacia identidad de: “Una Vez Vaquero, Siempre Vaquero”, como si el silbatazo del árbitro concluyera el partido, cada uno de los asistentes partió cargado de una gran dosis ánimo y el orgullo de pertenecer a una de las instituciones forjadoras del desarrollo del fútbol americano en la UANL.









